¿Que pasó del niño musulmán que escribió una carta al Papa Francisco?

Internacionales

22 may 2017

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Mohammed Al Najjar es un niño sirio, cuya carta al Papa, es una de las 30 que conforman el libro "Querido Papa Francisco", que fue publicado el año pasado y se convirtió en un bestseller

(Fuente: Infobae)

 

La pregunta de Mohammed al Papa Francisco fue simple pero profunda: "¿Volverá el mundo a ser como fue en el pasado?"

Difícil saber a qué pasado se refiere. Mohammed Al Najjar tenía sólo 10 años cuando en 2015 escribió esas palabras en una carta al pontífice.

Su misiva es una de las 30 que aparece en Querido Papa Francisco(Loyola), una colección de cartas y dibujos de niños de todo el mundo. La de Mohammed es la única carta de un musulmán.

La guerra en Siria desplazó a Mohammed y su familia de Ghouta oriental a Damasco. Cuando le preguntaron en la escuela si quería participar en el proyecto del libro, Mohammed no sabía quién era el Papa.

Tony Homsy S.J., entonces director del programa Servicio Jesuita a los Refugiados, se lo explicó. Mohammed rápidamente asoció al Papa Francisco con "un gran sheik o un imán de cristianos", recuerda Homsy.

Después de algunas dudas, escribió su pregunta junto a un dibujo de un niño jugando con una bola púrpura en un día soleado, rodeado de árboles y flores.La pregunta de Mohammed al Papa Francisco fue simple pero profunda: "¿Volverá el mundo a ser como fue en el pasado?"

Difícil saber a qué pasado se refiere. Mohammed Al Najjar tenía sólo 10 años cuando en 2015 escribió esas palabras en una carta al pontífice.

Su misiva es una de las 30 que aparece en Querido Papa Francisco(Loyola), una colección de cartas y dibujos de niños de todo el mundo. La de Mohammed es la única carta de un musulmán.

La guerra en Siria desplazó a Mohammed y su familia de Ghouta oriental a Damasco. Cuando le preguntaron en la escuela si quería participar en el proyecto del libro, Mohammed no sabía quién era el Papa.

Tony Homsy S.J., entonces director del programa Servicio Jesuita a los Refugiados, se lo explicó. Mohammed rápidamente asoció al Papa Francisco con "un gran sheik o un imán de cristianos", recuerda Homsy.

Después de algunas dudas, escribió su pregunta junto a un dibujo de un niño jugando con una bola púrpura en un día soleado, rodeado de árboles y flores.La pregunta de Mohammed al Papa Francisco fue simple pero profunda: "¿Volverá el mundo a ser como fue en el pasado?"

Difícil saber a qué pasado se refiere. Mohammed Al Najjar tenía sólo 10 años cuando en 2015 escribió esas palabras en una carta al pontífice.

Su misiva es una de las 30 que aparece en Querido Papa Francisco(Loyola), una colección de cartas y dibujos de niños de todo el mundo. La de Mohammed es la única carta de un musulmán.

La guerra en Siria desplazó a Mohammed y su familia de Ghouta oriental a Damasco. Cuando le preguntaron en la escuela si quería participar en el proyecto del libro, Mohammed no sabía quién era el Papa.

Tony Homsy S.J., entonces director del programa Servicio Jesuita a los Refugiados, se lo explicó. Mohammed rápidamente asoció al Papa Francisco con "un gran sheik o un imán de cristianos", recuerda Homsy.

Después de algunas dudas, escribió su pregunta junto a un dibujo de un niño jugando con una bola púrpura en un día soleado, rodeado de árboles y flores.La pregunta de Mohammed al Papa Francisco fue simple pero profunda: "¿Volverá el mundo a ser como fue en el pasado?"

Difícil saber a qué pasado se refiere. Mohammed Al Najjar tenía sólo 10 años cuando en 2015 escribió esas palabras en una carta al pontífice.

Su misiva es una de las 30 que aparece en Querido Papa Francisco(Loyola), una colección de cartas y dibujos de niños de todo el mundo. La de Mohammed es la única carta de un musulmán.

La guerra en Siria desplazó a Mohammed y su familia de Ghouta oriental a Damasco. Cuando le preguntaron en la escuela si quería participar en el proyecto del libro, Mohammed no sabía quién era el Papa.

Tony Homsy S.J., entonces director del programa Servicio Jesuita a los Refugiados, se lo explicó. Mohammed rápidamente asoció al Papa Francisco con "un gran sheik o un imán de cristianos", recuerda Homsy.

Después de algunas dudas, escribió su pregunta junto a un dibujo de un niño jugando con una bola púrpura en un día soleado, rodeado de árboles y flores.La pregunta de Mohammed al Papa Francisco fue simple pero profunda: "¿Volverá el mundo a ser como fue en el pasado?"

Difícil saber a qué pasado se refiere. Mohammed Al Najjar tenía sólo 10 años cuando en 2015 escribió esas palabras en una carta al pontífice.

Su misiva es una de las 30 que aparece en Querido Papa Francisco(Loyola), una colección de cartas y dibujos de niños de todo el mundo. La de Mohammed es la única carta de un musulmán.

La guerra en Siria desplazó a Mohammed y su familia de Ghouta oriental a Damasco. Cuando le preguntaron en la escuela si quería participar en el proyecto del libro, Mohammed no sabía quién era el Papa.

Tony Homsy S.J., entonces director del programa Servicio Jesuita a los Refugiados, se lo explicó. Mohammed rápidamente asoció al Papa Francisco con "un gran sheik o un imán de cristianos", recuerda Homsy.

Después de algunas dudas, escribió su pregunta junto a un dibujo de un niño jugando con una bola púrpura en un día soleado, rodeado de árboles y flores.La pregunta de Mohammed al Papa Francisco fue simple pero profunda: "¿Volverá el mundo a ser como fue en el pasado?"

Difícil saber a qué pasado se refiere. Mohammed Al Najjar tenía sólo 10 años cuando en 2015 escribió esas palabras en una carta al pontífice.

Su misiva es una de las 30 que aparece en Querido Papa Francisco(Loyola), una colección de cartas y dibujos de niños de todo el mundo. La de Mohammed es la única carta de un musulmán.

La guerra en Siria desplazó a Mohammed y su familia de Ghouta oriental a Damasco. Cuando le preguntaron en la escuela si quería participar en el proyecto del libro, Mohammed no sabía quién era el Papa.

Tony Homsy S.J., entonces director del programa Servicio Jesuita a los Refugiados, se lo explicó. Mohammed rápidamente asoció al Papa Francisco con "un gran sheik o un imán de cristianos", recuerda Homsy.

Después de algunas dudas, escribió su pregunta junto a un dibujo de un niño jugando con una bola púrpura en un día soleado, rodeado de árboles y flores.

Querido Papa Francisco fue publicado en febrero del año pasado y se convirtió en un bestseller.

Poco después de que escribiera su carta, sin embargo, Homsy perdió contacto con Mohammed, quien había sido obligado a trasladarse con su familia a otra parte del país. Con el recrudecimiento de la guerra en Siria, Homsy se preguntaba: "¿Estará Mohammed a salvo?".

Homsy, quien ahora vive en el Líbano, envió recientemente un mensajero para localizar al niño y darle una copia de la nueva traducción al árabe del libro del Papa, ya disponible en todo Medio Oriente.

Él y el mensajero, Joseph Kobal, lograron ubicar a Mohammed. Según Kobal, el niño está floreciendo a pesar de las difíciles condiciones en las que vive.

Mohammed está ahora en octavo grado y asiste a un internado islámico gratuito en Damasco. Los miembros de su familia —sus padres, tres hermanos menores, abuelos y dos tías— viven en una pequeña casa a algunos kilómetros de distancia. Su padre trabaja como barbero y su madre se queda en casa, a veces vendiendo sus tejidos.

El niño ve a sus hermanos (ahora en sexto y segundo grado) y su hermana (en kindergarten) los jueves y viernes cuando vuelve a casa de la escuela. Sus pasatiempos son el footing y el fútbol.

Con la nueva edición del libro en las manos, Mohammed volvió a ver las palabras que había escrito, y la respuesta del Papa Francisco:

"Hay quienes fabrican armas para que la gente pelee entre sí y haga la guerra. Hay personas que tienen odio en sus corazones. Hay personas que sólo están interesadas en el dinero y venden todo por él. Incluso venderían a otras personas. Esto es terrible. Esto es sufrimiento. Pero, ya sabes, este sufrimiento está destinado a terminar. No es para siempre. El sufrimiento debe ser vivido con esperanza. No somos prisioneros del sufrimiento. Es exactamente lo que has expresado en tu dibujo: con el sol, las flores, los árboles y tu sonrisa al volar por el aire jugando a la pelota".

En una nota igualmente esperanzadora, Mohammed le dijo a Kobal que le gustaría que los niños del mundo se unieran en paz, independientemente de sus creencias. Juntos, dijo, "serían fuertes, pero si estuvieran divididos, caerían".

Y sin embargo, el niño todavía se cuestiona su difícil situación y la de sus compañeros sirios.

Cuando se le preguntó qué pregunta le haría al Papa ahora, Mohammed dijo que ésta sería: "¿Sientes nuestro sufrimiento en Siria?".



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